Nacido en Heinzendorf, hoy Hynoice, en el norte de
Moravia (República Checa), fue bautizado con el nombre de Johann Mendel. Toma
el nombre de Gregor al ingresar como fraile en el convento de agustinos de Brno
en 1843. En 1847 es ordenado sacerdote.
Describió las leyes que rigen
la herencia genética, por medio de los trabajos que llevó a cabo con diferentes
variedades de la planta del guisante (Pisum sativum).
Mendel presentó sus trabajos en
las reuniones de la Sociedad de Historia Natural de Brünn (Brno), el 8 de
febrero y el 8 de marzo de 1865, publicándolos posteriormente como Experimentos
sobre híbridos de plantas en 1866 en las actas de la sociedad. Sus
resultados fueron ignorados por completo.
En sus trabajos sobre los guisantes
denominó «caracteres» a las características fenotípicas (apariencia externa).
Usó el nombre de «elemento» para referirse a las entidades hereditarias
separadas. Su mérito radica en darse cuenta de que sus experimentos (variedades
de guisantes) siempre ocurrían en variantes con proporciones numéricas simples.
Los «elementos» y «caracteres»
han recibido posteriormente varios nombres, pero hoy los conocemos de forma
universal por el que sugirió en 1909 el biólogo danés Wilhem Ludwig Johannsen: genes.
Siendo más exactos, las versiones diferentes de genes responsables de un
fenotipo particular, se llaman alelos. Los guisantes verdes y amarillos
corresponden a distintos alelos del gen responsable del color.
Cuando Mendel falleció el 6 de
enero de 1884 en el convento de Brno se valoraron sus méritos de abad y de
pedagogo, pero nadie se dio cuenta del alcance de sus experimentos con los
híbridos vegetales que le permitieron formular las leyes de la herencia.
Tuvieron que trascurrir más de
treinta años para que sus trabajos fueran reconocidos y entendidos. Hugo de
Vries, botánico holandés, junto a Carl Correns y Erich von Tschermak,
redescubren las leyes de Mendel por separado en el año 1900. |